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lunes, 8 de diciembre de 2014

Los mejores reestrenos de 2014


Desde cierto punto de vista (que podría ser psicológico) los cinéfilos somos como niños: obtenemos placer por la repetición. El amor al cine se demuestra volviendo a ver las mismas películas que antaño nos entusiasmaron. De hecho la segunda vista es prueba de fuego para cualquier film. Y se vale también revisar los juicios negativos tras un segundo visionado.
Por ello celebro que este año la cartelera comercial de San Luis Potosí presentó viejas películas que valía la pena visionar nuevamente en pantalla grande, ahora con copias digitales cuya realización representa todo un reto técnico a fin de lograr una imagen convincentemente cercana a la fuente original.
Las películas de este recuento son bastante conocidas. Será muy raro encontrar en Cinépolis o Cinemex una retrospectiva de Michelangelo Antonioni como la que tiene lugar en la Cineteca Nacional. Un evento como éste debería llevarse a cabo en un espacio de formación de públicos y de impulso al cine como arte tal y como debería ser la Cineteca Alameda. Respecto a sus reestrenos del año los invito a leer mi texto “El fracaso de la Cineteca Alameda en 2014”.
Pero ahora voy a enumerar los cinco eventos de reestreno mas interesantes y logrados en la ciudad de San Luis Potosí durante este 2014 que termina:
5.- Tiempos violentos (Título original: Pulp Fiction. Dirección: Quentin Tarantino. País: Estados Unidos. Año: 1994). Una de las películas fundamentales del cine de violencia de la década de 1990. Ver otra vez la segunda película dirigida por Tarantino me implicó recordar lo ambicioso y complejo de su estructura narrativa, así cómo volver a disfrutar el tono de humor negro que ya mi memoria no registraba. Para mi fue una película fundamental en su momento tal como lo explico en el texto al que pueden acceder haciendo click aquí.
Lo malo de Tiempos violentos fue que su copia presentó defectos técnicos: parecía estar sobre expuesta y ciertos movimientos de cámara laterales no eran fluidos. Ello es evidente cuando John Travolta entra al Jack Rabbit Slim's y se ve un escenario particularmente saturado. A eso había que aunarle unos subtítulos en castellano de España de los que afortunadamente podíamos prescindir muchos de los que fuimos a verla por que nos sabemos los diálogos de memoria. Muy mal por la distribuidora, que es Miramax, por que no hizo un trabajo serio.
4.- El increíble castillo vagabundo (Hauru no ugoku shiro. Hayao Miyazaki. Japón. 2004). Para mi gusto la última gran película del maestro de la animación japonesa. Un cuento lleno de aventura que narra la historia de amor entre un desobligado mago y una chica embrujada convertida en una anciana. La mezcla de animación tradicional y digital es tan extraordinaria como la belleza de los fondos, los paisajes, la música y la historia.
Cinemex presentó un festival de anime llamado Anifest, lo cual es una propuesta muy valiosa sobre todo para el público especializado. Pero la película de Miyazaki es atractiva para cualquier cinéfilo. La gran cosa también fue que, dependiendo del día que uno asistiera, podría verla doblada al español o subtitulada con el audio original en japonés. Aquí se puede consultar la cartelera completa de lo que fue el Anifest 2014.
3.- Chaplin para siempre. Selección de largometrajes dirigidos por Charles Chaplin, entre ellos algunos de los más reconocidos de la historia del cine como La quimera del oro (The Gold Rush. Estados Unidos. 1925) y El gran dictador (The Great Dictator. Estados Unidos. 1940). El material en sí no tiene pierde y es indispensable su conocimiento para cualquier interesado en el cine.
Los méritos de esta programación de Cinépolis son variados. Primero: fue un trabajo conjunto con Cineteca Nacional que incluyó una conferencia en la Ciudad de México. Segundo: se imprimió un folleto con información muy básica pero de atractivo diseño. Tercero: contó con una promoción importante que incluyó displays tridimensionales y un micrositio en internet. Cuarto: los precios de las entradas fueron muy atractivos, ya que hubo venta de bonos. En su momento escribí un texto sobre ello este mismo blog.
2.- Lo que el viento se llevó (Gone with the wind. Dirección acreditada en pantalla a Victor Fleming. Estados Unidos, 1939). Una de las películas más populares de la historia, un melodrama que resume todas las ambiciones del cine de la época de oro de los estudios de Hollywood, un filme masivamente atesorado en la memoria colectiva y uno de los grandes logros técnicos de la primera época del tecnicolor.
No debió haber sido fácil reconstruirle en digital. A mayor antigüedad de los filmes es más arduo encontrar un referente exacto de la forma en que se proyectaban originalmente. Me gustó que se conservara el formato original que es más ancho que el común de la época y cuya proyección digital no implica ningún problema. También me agrada que no se hayan ocultado las limitantes técnicas, por ejemplo, de los planos compuestos, que nos pueden parecer muy rudimentarios respecto a lo que estamos acostumbrados ahora pero que forman parte de la estética del film.
Dos cosas le criticaría a la exhibición organizada por Cinépolis. Primero: la escasa cantidad de funciones que organizó y que una de ellas se haya cancelado por cuestiones técnicas. Obviamente esto último fue un imprevisto. Y el número de funciones seguramente estuvo determinado por su duración de casi 4 horas. Pero ni siquiera estuvo una semana en cartelera. Segundo: solamente se exhibió en la sala VIP y por lo tanto se encareció el costo del boleto. Sin embargo yo estaría dispuesto a dejar de comer por ver algunas películas en esas condiciones.
1.- Beatles: A Hard Day´s Night (también conocida como ¡Yeah, Yeah, Yeah, Paul, John, George y Ringo!. A Hard Day's Night. Richard Lester. Reino Unido. 1964). La primera película del cuarteto Liverpool trascendió la simple promoción de un grupo musical de moda. Lester desplegó una energía cinética que abruma desde la secuencia de créditos donde John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr huyen de sus fans.
A pesar de que respeta muchas convenciones del género musical lo cierto es A Hard Day's Night lo trasciende adquiriendo una forma audiovisual muy moderna. Mark Cousins en su Historia del cine sostiene que se adelantó casi veinte años a la estética del video de MTV. José Agustín en La nueva música clásica la describió como un demoledor atisbo a la soledad de la fama. Lo cierto es que, para quienes no lo sepan, es una película muy prestigiada.
Puedo decir también que es formalmente muy rica por que despliega variedad de recursos fílmicos: imágenes documentales, fotografía fija, cámara en mano, video y hasta pantallas divididas. Todo ello en un tono de comedia memorable que The Beatles ya no pudieron volver a alcanzar en sus siguientes incursiones fílmicas como personajes reales.
El primer lugar en esta lista personal lo logra A Hard Day's Night no sólo por los méritos del film en si mismo, sino por el maravilloso logro técnico de la copia digital, que reproduce la riqueza del original, con su textura por momentos granulosa y su bella fotografía a blanco y negro. En el proceso de restauración digital participó el director Richard Lester y el resultado fue una copia en el mejor formato posible de video, el 4K, que fue encargada por Criterion, una de las compañías mas serias del negocio a nivel global.
La buena noticia es que en estos momentos Beatles: A Hard Day´s Night está en cartelera. Es un gran regalo de fin de año para cinéfilos, melómanos y bitlemaníacos. Hay que aprovechar también y escucharla magistralmente como se debe en la mezcla a 5.1 canales, para lo cual yo recomiendo el conjunto de Cinépolis Plaza San Luis.
Espero que el próximo año nos traiga más reestrenos, que los cinéfilos a los que no nos da flojera volver ver las películas nuevamente en sala cinematográfica seamos un segmento de mercado suficientemente atractivo para que se sigan haciendo estos rescates y estas proyecciones en salas profesionales con condiciones adecuadas para el disfrute del cine.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Lo que el viento se llevó: Semana de Cine Mexicano


El negocio del cine enfrenta una serie de retos inquietantes. Por un lado está la competencia de una enorme cantidad de pantallas personales o caseras, que van desde el teléfono celular hasta las pantallas de plasma de 80 pulgadas. La gente está viendo contenidos audiovisuales en general y películas en particular en multitud de sistemas. Hay quien recurre a soportes como el dvd o el blu-ray y quienes usan internet para acceder a ellos.
El hecho de ir a las salas cinematográficas ha tenido que volverse un evento. Ahora que la proyección en las salas es digital no se puede apelar a la superioridad del celuloide y a su superioridad en cuanto a resolución y por lo tanto a cierto tipo de calidad que representa.
Algunos cines (y también cierto tipo de películas) se han vuelto algo similar a un parque de diversiones. Las proyecciones en 3D se asemejan por momentos a una montaña rusa y apelan a la reacciones fisiológicas de los espectadores para que estos decidan que el dinero pagado por su boleto ha valido lo que ha costado. El extremo son las las salas 4D donde el espectador recibe otros estímulos además de la imagen y el sonido: las butacas tiemblan, se arroja humo, agua, viento y se despiden olores. En las próximas semanas se inaugurará la primera sala de este tipo en San Luis Potosí.
Todos estos espacios están destinados a eventos fílmicos dirigidos sobre todo al público joven o muy joven. La asistencia de niños y adolescentes a las salas es el objetivo de estas atracciones. ¿Qué pasa con el público adulto? En la mente de los mercadólogos se asocia la mayor edad al mayor ingreso. Eso estaría por verse en el entorno de crisis y desempleo que se vive, pero démoslo por bueno en este momento. Para este público con mas dinero se han abierto salas sangronamente llamadas VIP, que ofrecen servicio de bar y restaurante, tienen pocas butacas por sala pero estas están completamente mullidas y son reclinables. El costo, desde luego, es mucho mas alto.
Este fin de semana se exhibió en nuestra ciudad Lo que el viento se llevó (Título original: Gone with the wind. País de origen: Estados Unidos. Año de estreno: 1939), la legendaria película estadounidense atribuida en su dirección a Victor Fleming e interpretada por Clark Gable, Vivian Leigh y Olivia de Havilland. Quizá sea la película con mayor cantidad de reestrenos en la historia del cine. Ha acompañado a muchas generaciones, y tiene seguidores que mayoritariamente no la vio en su estreno. Ahora cumple 75 años y llega a las salas, en el caso de nuestra ciudad a las VIP, en una nueva copia digital.
El público que por primera vez la vea en el cine se enfrentará a una experiencia interesante. No hay que olvidar que es una película pionera, muy adelantada técnicamente a su tiempo, cuando la fotografía en blanco y negro era el estándar y el sonido apenas tenía 11 años de haberse incorporado a la imagen. En ese sentido uno podría apreciar ciertas imperfecciones en la imagen, mas ahora que estamos acostumbrados a la nitidez digital.
Pero lo que queda claro es que verla en la pantalla grande revela la desmesura de sus realizadores, que quisieron filmar lo mas espectacular que se podía hacer en ese momento, basándose en los logros fílmicos obtenidos hasta el momento y queriendo superarlos. Todo ello pensado en la pantalla grande, no en un televisor ni en ninguna otra pantalla. Se ha dicho que es la película que resume todas las aspiraciones del cine clásico de Hollywood.
Pero, como diría mi amigo Jaime Álvarez del Castillo: una película como esa sólo se puede aguantar en un cine. Y al parecer la el público ha pensado de esa manera, ya que la exhibición del sábado se realizó con la sala llena. Y al momento de publicar estos comentarios ya no hay boletos disponibles para la función de hoy.
Eso demuestra que con una estrategia de mercado, apoyada en una buena infraestrucura, quizá incluso hasta demasiado pretenciosa y desde luego orientada al consumo de algo mas que la película, pero que no pasa por alto la calidad del sonido y de la exhibición, sigue siendo posible que la gente prefiera las salas para ver algo algo a lo que mas fácil y económicamente podría tener acceso.
En el otro extremo del asunto, en cuanto a la calidad de exhibición pero también radicalmente opuesto en el sentido de la novedad, déjenme contarles que hoy arranca la Semana de Cine Mexicano en la Cineteca Alameda de San Luis Potosí. El cine nacional pasa por un momento de enormes contradicciones. Algunas películas mexicanas han sido de las mas taquilleras en los últimos años, pero la enorme cantidad de la producción (que no es poca) no llega a las salas comerciales.
Y eso se puede explicar por varias razones. La mala promoción de las salas especializadas, supuestamente dedicadas al la difusión del cine mexicano, podría ser una de ellas. Un ejemplo: al día de hoy la página de internet de Cineteca Alameda no tiene la programación completa ya no digamos del mes de noviembre, sino de la Semana de Cine Mexicano.
Vía un twitter del Imcine, el Instituto Mexicano de Cinematografía, me enteré de que hoy se exhibe Club sándwich (México. 2013) con la presencia de su director Fernando Eimbcke y de parte de su elenco. No es una mala idea volver a exhibir esa película en Cineteca Alameda, sobre todo si viene el director y los actores. Pero no me cabe en la cabeza que una estrategia tan básica como la publicación de la cartelera en la página de internet oficial de la Cineteca Alameda no esté funcionando.
Seguramente otras redes sociales si tienen la información, al menos eso quiero suponer, pero uno siempre regresa a la página de internet para consultar la cartelera y para planear su asistencia. En el momento de escribir esto sólo hay cuatro películas anunciadas. Urge que eso se arregle.
Por otro lado, la Cineteca Alameda es una de las salas de cine mas inhóspitas de la ciudad. Y mas en esta época del año, cuando los cinéfilos empedernidos asistimos con un cobertor para combatir el frío. También nos hemos vuelto expertos en ubicar espacios que mejoren la experiencia sonora.
Antes, cuando las películas se exhibían en filme de 35 milímetros, para poder entender una película en español el mejor lugar era en el centro de la luneta, abajo de la zona del proyector. Ahora, con el equipo digital, hay que acercarse a la pantalla tendiendo mas hacía el pasillo central derecho para poder escuchar algo con relativa claridad. Resulta irónico lo arduo que resulta escuchar una película en español mexicano.
Además de que, como lo he escrito antes, el equipo de proyección full hd es de calidad inferior al de otras salas cinematográficas de la ciudad. A eso hay que aunarle que el cañón de video no tiene momentos de reposo cuando hay tres funciones al día. Entre una y otra función se mantiene encendido para proyectar los avances de la cartelera y publicidad de instituciones de gobierno.
Con eso se acorta el período de vida útil del proyector, que ya presenta signos de deterioro. La última vez que fui a la Cineteca Alameda, a la exhibición de Mi vida es un rompecabezas (Casse-tête chinois. Cédric Klapisch. Coproducción de Francia, Bélgica y los Estados Unidos. 2013) aparecieron en diversos momentos señales de ruido en la imagen, nieve, como se dice coloquialmente. Además de que se cometió la falta de respeto al público y los cineastas de no apagar la luz durante la exhibición del cortometraje previo a la presentación estelar, al menos en la última función.
Esas son las condiciones en las que podemos acceder a lo mas interesante, ya no digamos a lo mas nuevo, de nuestro cine mexicano. Parece que se quisiera que resultara invisible e ilegible. Sin embargo no quiero dejar de ir a la Semana de Cine Mexicano.
Y por otro lado, las empresas particulares de exhibición buscan maneras de que el público no se aleje de las salas. Una opción es exhibir películas clásicas, concebidas originalmente para el cine, en las mejores condiciones posibles. Se trata de los filmes mas comerciales de la historia, pero sin duda alguna tienen un estatus de clásicos. Pero la diferencia al momento de tratar dos tipos de cine, el mexicano y el hollywoodense, me inquieta, me hace pensar muchas cosas.